Ajustes

Ajustar la guitarra: el orden que evita repetir todo

Un bucle típico: bajas la acción en el puente para facilitar los acordes con cejilla, ajustas la afinación justo después... y una semana más tarde la acción ha "cambiado" y la afinación vuelve a sonar mal. No se ha roto nada: los tres ajustes principales de una guitarra — relief del mástil, acción y afinación — se condicionan entre sí, y hacerlos en el orden equivocado obliga simplemente a repetirlo.

Por qué el orden no es arbitrario

El relief del mástil (su ligera curvatura, controlada por el alma) cambia la altura de las cuerdas sobre los trastes: ajustarlo al final invalida cualquier medida de acción hecha antes. La acción, por su parte, cambia ligeramente la longitud de cuerda realmente vibrante — una cuerda más alta se estira un poco más al pisarla, lo que desplaza su afinación — así que ajustarla después de la afinación invalida ese ajuste. La afinación, por último, depende de los dos ajustes anteriores y por eso siempre va la última. Es una cadena, no una lista: relief, luego acción, luego afinación, nunca en otro orden, con la guitarra afinada en cada paso.

1. El relief: la base de todo

El relief se ajusta mediante el alma, normalmente un tornillo accesible en el extremo del mástil. En sentido horario, la varilla se tensa y endereza el mástil (menos relief); en sentido antihorario se afloja y el mástil se curva más. Una referencia habitual: buscar una curvatura muy ligera, de entre 0,25 y 0,35 mm, pisando la cuerda de Mi grave en el primer y el último traste y mirando el hueco residual hacia el traste 7-8. Un mástil totalmente plano sin relief suele trastear; un relief excesivo hace que tocar sea innecesariamente duro.

2. La acción: la altura de las cuerdas en el puente

Una vez estabilizado el relief, la acción se ajusta en el puente, normalmente medida en el traste 12: entre 1,5 y 2,5 mm según la cuerda es un rango cómodo para una eléctrica, a afinar después según tu estilo. Este es el ajuste que hace que el Vibrato controlado resulte más o menos agotador de ejecutar con limpieza: una acción demasiado alta exige más fuerza para el mismo resultado, lo que hace mucho más difícil mantener estable el control de la amplitud — el objetivo central de esa ficha. Una acción demasiado baja, al contrario, hace trastear las cuerdas en cuanto se toca un poco más fuerte.

3. La afinación: el último ajuste, nunca el primero

La afinación se ajusta comparando la nota al aire con la misma cuerda pisada en el traste 12 (o su armónico): si la nota pisada suena más alta, se retrasa la selleta para alargar la cuerda; si suena más baja, se adelanta. Es el ajuste más sensible a los dos anteriores — de ahí que vaya el último — y el que más se nota al subir por el mástil, típicamente en pasajes que usan los trastes agudos.

Lo que esto cambia en la práctica

En el catálogo de Guitarshelf, la ficha Vibrato controlado pide mantener una amplitud regular de una pasada a otra: con una acción mal ajustada, esa regularidad se convierte en una cuestión de fuerza más que de control. Y la ficha con cejilla citada arriba, ya mencionada en la guía de anatomía de la guitarra, resulta sensiblemente más accesible una vez ajustados el relief y la acción en el orden correcto — en vez de tras un ajuste hecho al revés, corregido y vuelto a hacer.

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